Adrian Vázquez

El alojamiento web: la clave para cualquier sitio web

Cuando accedes a un sitio web lo haces por su temática o por su oferta de productos o servicios, pero ¿conoces cuál es el secreto para que esto sea posible?

El hosting, definición y características

Se entiende por hosting el servicio que te ofrece una empresa para que alojes todo lo relativo a tu sitio web en sus servidores. En la actualidad, hay compañías que ofrecen esta propuesta en la nube de Internet para protegerte mejor ante los posibles ataques cibernéticos. Además, podrás contratar un plan personalizado para que solo pagues por lo que utilizas. Es importante valorar el tipo de alojamiento ofrecido. Si es compartido, el crecimiento de los sitios web que compartan la misma compañía podría incidir en el rendimiento de tu página. Si es dedicado vas a disponer de una serie de megas que podrás ampliar mediante un plan a tu medida. Esta segunda opción es la mejor alternativa posible. Asimismo, has de certificar cuál es la velocidad de carga de la página y quedarte con quien te indique que un sitio web estándar se cargaría en menos de tres segundos.

Al buscar cómo elegir un buen alojamiento web vas a encontrarte con múltiples opiniones y consejos, pero no con el motivo de la importancia de semejante decisión. El buen alojamiento es el que lleva al usuario potencial de un resultado en una búsqueda realizada en Internet a tu sitio web en el menor tiempo posible. Si contratas un servicio poco eficiente vas a ralentizar el proceso demasiado y a provocar que el posicionamiento en los buscadores sea pésimo.

Al igual que sucede al combatir la senioritis, es importante alejarse de las voces de los expertos en la red que siguen prefiriendo un diseño recargado o múltiples recursos para convertir la experiencia del usuario en una más lenta y menos eficaz. Hoy en día se busca la inmediatez, si alguien accede a tu web y esta no se carga en menos de cinco segundos elegirá otra. Lo mismo sucede cuando al acceder a las distintas secciones del menú se tarda demasiado. El buen alojamiento es el que reduce los tiempos de carga y el que responde a la perfección a las fluctuaciones del tráfico en la red.

Basta con repasar qué dicen al respecto los creadores de sitios web de comercio electrónico. Todos concluyen que el hosting es el motor de sus sitios y que hay que confiar, exclusivamente, en aquella empresa que tenga en cuenta las peculiaridades de cada web. La personalización juega a favor del usuario final y de quien gestiona la página. La combinación de los factores anteriores ofrece como resultado un magnífico resultado. No lo olvides, el alojamiento es el esqueleto que va a mover todo lo que diseñes a su alrededor. Encuentra la opción más adecuada para ti y prepárate para trabajar duro. En poco tiempo comenzarás a ver los resultados de tu esfuerzo y lograrás generar el tráfico orgánico necesario para la viabilidad de tu proyecto en la red de redes.